¿Gafas de sol en la Disco?.¿Cajetilla de píldoras mágicas?.¿Pero qué invento es ésto?..
Se supone que una promoción de venta añade temporalmente un valor suplementario a un producto/servicio, ofreciendo así una ventaja concreta a los compradores, en función de un objetivo preciso. El objetivo está claro: Incrementar las ventas=vender un mayor número de vaqueros Diesel, pero se olvidan de que la promoción de venta es también una herramienta excepcional para aumentar el valor añadido de una marca a través de los beneficios para el consumidor, beneficios no únicamente materiales, sino también emocionales, que crean vinculos con la marca. Pero claro, para eso hay que currarse un poquito mejor el incentivo, y para ello sería conveniente:
1.- Procurar que el público de la promoción la entienda. Las buenas promociones generan en la mente del consumidor actitudes favorables hacia el producto.
2.- Evaluar la calidad de las ideas de las promociones propuestas por el departamento de marketing.
3.- Identificar con claridad a los diferentes protagonistas y a los públicos de la promoción.
De lo que no hay duda es que les resultará sencillo conseguir que, una vez cubiertos los objetivos, la promoción se autofinancie por sí misma, considerando el valor económico de los incentivos (especialmente si comparamos dicho valor con el precio de unos vaqueros Diesel!). Vale que los estímulos promocionales de mayor valor son curiosamente menos atractivos para el consumidor, pero no se han pasao?
P.D. Otro día hablaré del programa de fidelización de For, respondiendo a preguntas como ¿Para qué sirve la tarjeta?. ¿Qué ventajas ofrece?, o mejor, ¿Ofrece alguna ventaja?.

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